Mostrando entradas con la etiqueta Enfermedades del sistema respiratorio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Enfermedades del sistema respiratorio. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de diciembre de 2013

Bronquitis crónica

Se denomina bronquitis crónica a la condición clínica caracterizada por la presencia de tos con expectoración en la mayoría de los días por más de tres meses al año, por dos o más años consecutivos y que estos síntomas no sean atribuibles a otra enfermedad como asma bronquial, descarga nasal posterior, reflujo gastroesofágico, bronquiectasias, tuberculosis pulmonar, silicosis, insuficiencia cardíaca izquierda, etc. En consecuencia este diagnóstico exige dos condiciones:
a) una positiva: hipersecreción bonquial con tos y expectoración crónicas.
b) otra negativa: exclusión de otras causas de hipersecreción crónica.



El diagnóstico y control de esta situación corresponde básicamente al clínico general.

En la gran mayoría de los casos la bronquitis crónica es causada por el tabaco. Con menor frecuencia se observa hipersecreción crónica en relación con exposición a partículas irritantes, especialmente en ambientes laborales o por contaminación intradomiciliaria por combustión de biomasa, existiendo también casos sin una causa claramente definible. No se ha demostrado que la polución ambiental tenga algún rol en la patogenia de esta condición, pero si está claro que contribuye a aumentar sus molestias. Las infecciones que frecuentemente se agregan son complicaciones de la bronquitis crónica y no su causa.

La anatomía patológica se caracteriza por una hipertrofia e hiperplasia de la glándulas mucosas, que se puede medir por el incremento de la proporción que éstas ocupan en el espesor de la pared bronquial, o índice de Reid. Además, se observan elementos inflamatorios leves.

Aproximadamente un 15% de los fumadores presenta bronquitis crónica; una fracción similar de éstos desarrolla elementos obstructivos crónicos ligados a una combinación de enfisema y bonquiolitis crónica obstructiva (EPOC). Algunos estudios recientes con seguimiento de fumadores, con y sin bronquitis crónica, durante 15 años, han demostrado similar incidencia de EPOC en ambos grupos, o sea, no es necesaria una bronquitis crónica previa para desarrollar EPOC.

Síntomas
La principal molestia que manifiestan estos enfermos, y quienes los rodean, es la presencia de tos y expectoración persistentes. La intensidad de los síntomas varía desde tos ocasional con expectoración escasa, preferentemente matinal, a tos casi permanente con abundante producción de expectoración mucosa. Es corriente que los pacientes minimicen sus síntomas y consideren que la tos del fumador es un acompañante normal de su adicción, concepto que el médico debe corregir.

Pruebas
El examen físico puede ser negativo o pueden encontrarse roncus diseminados y algunas crepitaciones basales. La radiografía de tórax, debe ser, por definición, normal, ya que una alteración de ésta obliga a descartar que la hipersecreción bronquial se deba a otra condición patológica. La espirometría es por definición normal. Si existen indicadores de obstrucción bonquial difusa lo más probable es que exista concomitancia de EPOC.

Tratamiento
La medida fundamental es la de dejar de fumar que, como ya se ha enfatizado es una indicación que todo médico debe estar preparado para entregar adecuadamente. Esta sola medida es generalmente seguida de una franca reducción de los síntomas. Aunque la mayoría de las infecciones bronquiales sobreagregadas se deben a virus, es frecuente la sobreinfección bacteriana lo que hace planteable el uso de antibióticos como amoxicilina o macrólidos, que cubren los microorganismos más frecuentes. La evidencia en relación a la eficacia de este tratamiento es conflictiva, ya que demostrar la etiología bacteriana en presencia de colonización no es fácil. En general, se recomienda restringir los antibióticos a los casos con expectoración francamente purulenta, alteraciones del estado general o hemograma sugerente.


La siguiente gráfica se corresponden a un estudio hecho en 2005-2008 sobre la prevalencia de bronquitis en niños de 0 a 3 años de edad. Como vemos prevalece más en los niños de 1 año de edad.


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Bronquiectasia

Se denomina bronquiectasia a la dilatación anormal y permanente de bronquios debido al debilitamiento de los componentes musculares y elásticos en sus paredes. La tracción elástica de los alvéolos que los rodean actuaría sobre las paredes alteradas provocando su dilatación. La definición excluye las dilataciones transitorias que ocurren en el curso de algunas enfermedades agudas, como la neumonía.
Las bronquiectasias constituyen una alteración morfológica que es consecuencia o forma parte de muchas enfermedades, pero se abordan como si fueran una enfermedad cuando sus manifestaciones dominan el cuadro clínico. En las enfermedades en que, existiendo bronquiectasias, se presentan otras características dominantes diferentes, como las enfermedades intersticiales, alveolitis alérgica extrínseca, fibrosis quística, síndrome de Kartagener, etc., las bronquiectasias se consideran como un componente más. 

Las estadísticas realizadas en los últimos cinco años señalan que el 63% de las bronquiectasias se localizan en el pulmón izquierdo mientras el 47% en el derecho.


Además en los siguientes sectores podemos ver que parte del pulmón (derecho e izquierdo, indistintamente) se ve afectada más frecuentemente.





Clasificación de las bronquiectasias
CONGÉNITAS

ADQUIRIDAS
  • Por infecciones
Con mecanismo de defensa normales
-Tuberculosis
-Neumonías necrotizantes
-Coqueluche
-Sarampión
-Adenovirus

Con mecanismo de defensa alterados
-Alteraciones inmunitarias primarias: déficit de inmunoglobulinas
-Discinesia ciliar: síndrome de Kartagener, Síndrome de cilio inmóvil
-Alteraciones cualitativas del mucus: fibrosis quística
-Aspergilosis broncopulmonar alérgica
-Artritis reumatoidea y otras enfermedades del mesénquima

  • Por obstrucción bronquial localizada
-Extrínseca: adenopatía en complejo primario
-Parietal: cáncer bronquial, tumores semimalignos
-Intraluminal: cuerpo extraño, tapones

  • Por daño bronquial químico
-Aspiracion de contenido gástrico
-Inhalación de gases tóxicos en altas concentraciones: SO2 , NH3 , amoníaco, etc

La frecuencia de las bronquiectasias, al igual que su gravedad, ha declinado en los últimos años debido a la disminución de algunas de sus causas más frecuentes, como el sarampión, el efecto de los programas de vacunación y el tratamiento  más eficaz de las neumonías y tuberculosis.

Causa
Parte importante de las bonquiectasias se inicia como consecuencia de una inflamación que afecta a los bronquios y se perpetúa por liberación de mediadores y colonización bacteriana mixta. La proliferación y adhesión bacteriana implica un aumento sostenido de factores quimiotácticos con acumulación de neutrófilos que liberan enzimas proteolíticas (colegenasa y elastasa) y especies reactivas derivadas del oxígeno que, junto a otros productos de la inflamación, conducen a la necrosis de la pared bronquia. El tejido pulmonar circundante normal o con fibrosis cicatricial ejercería tracción sobre las paredes bronquiales debilitadas, determinando las dilataciones permanentes.
Las alteraciones estructurales de las bronquiectasias ya constituidas dificultan la eliminación de secreciones y determinan nuevos episodios de infección, con la consiguiente progresión del daño bronquial. Los mediadores liberados desde las células inflamatorias, además de dañar la pared bronquial, aumentan la produción de mucus y alteran la función mucociliar, manteniendo así el ciclo vicioso que lleva el daño pulmonar progresivo.

Síntomas
Los síntomas se inician generalmente con episodios frecuentes de infección en un fondo de tos crónica o recurrente con expectoración generalmente abundante. Las bronquiectasias también pueden mantenerse asistomáticas durante años si no acumulan secreciones bronquiales y no se infectan como sucede en lesiones de los lóbulos superiores, cuyas secreciones drenan continuamente en posición vertical.
Con frecuencia existe expectoración hemoptoica o hemoptisis, que puede ser muy abundante por la ruptura de las gruesas anastomosis que se desarrollan en la zona inflamada entre la circulación pulmonar y la bronquial.

Otros síntomas:
-Infecciones
-Síndrome febril
-Alteraciones radiográficas
-Broncoconstricción
-Limitación crónica del flujo aéreo con disnea
-Insuficiencia respiratoria global
-Crepitaciones en las zonas comprometidas

Pruebas
-Radiografía simple de tórax
-Tomografía axial computarizada de corte fino ( examen mas indicado)

Tratamiento
En la gran mayoría de los casos el tratameinto esmédico y tiene los siguientes objetivos:
a) optimizar la remoción de las secreciones traqueobronquiales
b)controlar la infección
c) revertir la obstrucción del flujo aéreo

-Antibióticos (principales herramientas de tratamiento)
-Drenaje de las secreciones (facilitarse con kinesiterapia y adoptando posiciones que favorezcan el vaciamiento)
-Broncodilatadores (aumentar la actividad mucociliar)

-Cirugía (para enfermedad localizada). En el video vemos un ejemplo de lobectomía inferior izquierda para eliminar bronquiectasia.



viernes, 13 de diciembre de 2013

EPOC

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), es una de las enfermedades más comunes de los pulmones que causa dificultad para respirar. Hay dos tipos:
  • Bronquitis crónica: que implica una tos prolongada con moco.
  • Enfisema: que implica la destrucción de los pulmones con el tiempo.
La mayoría de las personas con EPOC tienen una combinación de ambas.

Causas
La causa principal de esta enfermedad es el tabaquismo. Cuanto más fume una persona, mayor la probabilidad de desarrollar EPOC, aunque algunas personas fuman por años y nunca padecen esta enfermedad. 

En raras ocasiones, los no fumadores que carecen de una proteína llamada alfa-1 antitripsina pueden presentar enfisema. Otros factores de riesgo que predisponen a EPOC son:
  • Exposición a ciertos gases o emanaciones en el sitio de trabajo.
  • Exposición a cantidades considerables de contaminación o humo indirecto de cigarrillo.
  • Uso frecuente de gas para cocinas sin la ventilación apropiada.
Síntomas
  • Tos con o sin flema
  • Fatiga
  • Muchas infecciones respiratorias
  • Dificultad respiratoria (disnea) que empeora  con actividad leve
  • Dificultad para tomar aire
  • Sibilancias
Dado que los síntomas de la EPOC se presentan lentamente, es posible que algunas personas no sepan que están enfermas.

Pruebas
  • Espirometría: consiste en soplar con tanta fuerza como uno pueda dentro de una máquina pequeña que evalua la capacidad pulmonar.
Otras pruebas son la radiografía de tórax y auscultar los pulmones con un estetoscopio (puede haber EPOC y las pruebas dar resultado normal).

Algunas veces, los pacientes necesitan hacerse un examen de sangre (gasometría arterial) para medir las cantidades de oxígeno y dióxido de carbono en sangre.

Tratamiento
No hay cura para la EPOC, sin embargo, hay muchas medidas que se pueden tomar para aliviar los síntomas e impedir que la enfermedad empeore.

Las personas con EPOC tienen que dejar de fumar. Esta es la mejor manera de reducir el daño pulmonar.

Los medicamentos usados para tratar la EPOC abarcan:
  • Inhaladores (broncodilatadores) para abrir las vías respiratorias.
  • Esteroides inhalados para reducir la inflamación pulmonar.
  • Asistencia durante la respiración desde una máquina (a través de una máscara, BiPAP o sonda endotraqueal).
  • Esteroides por vía oral o por vía intravenosa.
  • Broncodilatadores a través de un nebulizador.
  • Oxigenoterapia.
Se prescriben antibióticos durante la reagudización de los síntomas, debido a que las infecciones pueden hacer que la EPOC empeore.


lunes, 2 de diciembre de 2013

Neumoconiasis

La neumoconiasis es el conjunto de enfermedades pulmonares resultante de la inhalación y acumulación de polvo inorgánico, así como de la reacción que se produce en el tejido pulmonar como consecuencia de las partículas depositadas.

Imagen de Saludalia

La producción de la enfermedad depende de la dosis de partículas inhaladas y retenidas, de la actividad biológica del polvo para inducir una reacción tisular fibrogenética y de la respuesta y sensibilidad individual.

Cuando una partícula inhalada penetra en el árbol respiratorio el sistema respiratorio intenta defenderse a través de sus mecanismos defensivos como la tos, el sistema mucociliar, etc.

El comportamiento de una partícula en las vías aéreas depende del equilibrio entre su proceso de depósito y la situación estructural y funcional del aparato respiratorio del sujeto afetado.

El tamaño de las partículas es el factor que más influye en el depósito de la misma. De forma general, se considera que las partículas con un diámetro mayor de 8um se depositan en la orofaringe, las de 5-8 um en las grandes vías aéreas, y las de 0,5-5um en los alveolos y en las pequeñas vías aéreas. Las que tienen un tamaño alreddor de 0,3 a 0,5um no se depositan y se expulsan con la espiración.

Concentración de partículas: el sistema de aclaramiento alveolar es capaz de tolerar hasta 500 a 1000 partículas por cc de aire. Si la concentración es mayor se empieza a acumular.

Diagnóstico
La historia laboral del paciente permite establecer la posible relación causa efecto y conocer los detalles en cuanto a tiempo de exposición e intensidad de la misma.
El grado de exposición determinado por estos medios es un reflejo de la dosis acumulada, que no puede ser medida en sujetos vivos.

Pruebas
Las técnicas de imagen y en concreto la radiografía de tórax es el medio por el que generalmente se establece la sospecha diagnóstica.
Las pruebas de imagen junto a la exploración funcional respiratoria realizada para conocer el grado de afectación funcional son los parámetros que habitualmente se utilizan para la valoración médico-legal de la enfermedad. Para ello, se siguen los criterios establecidos por la Organización Internacional del Trabajo, que ha elaborado una clasificación basada en el tamaño, forma y extensión de los nódulos.
El TAC de alta resolución es otra de las pruebas que se solicitan para discriminar las lesiones pulmonares de las pleurales, determinan la extensión de la afectación y valorar el enfisema asociado.
El diagnóstico, es el resultado de la concurrencia de una historia laboral de suficiente exposición y la presencia de lesiones radiológicas típicas.


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Asma

ASMA






  • DEFINICIÓN
Es una enfermedad crónica de los pulmones que inflama y estrecha las vías respiratorias. Causa períodos repetidos de sibilancias, presión en el pecho, dificultad para respirar y tos. Con frecuencia la tos se presenta por la noche o en las primeras horas de la mañana.

  • ¿CÓMO SE DIAGNOSTICA EL ASMA?
El médico de atención primaria le diagnosticará esta enfermedad en base a sus antecedentes personales y familiares de salud, del examen médico y del resultado de unas pruebas. Se determinará además, la gravedad del asma, si es intermitente, leve, moderada o grave (el tratamiento dependerá de la gravedad).





  • PRUEBAS DIAGNÓSTICAS:
Prueba de función pulmonar.
El médico usará una prueba llamada espirometría para comprobar como están funcionando los pulmones del paciente. Esta prueba mide cuento aire puede entrar y salir de los pulmones. También mide la velocidad a la que se puede expulsar el aire de los pulmones.

Otras pruebas.
El médico puede recomendar otras pruebas si necesita más información para llegar al diagnóstico:
  • Pruebas de detección de alergias, para averiguar si hay alérgenos que lo afecten.
  • Una prueba para determinar la sensibilidad de las vías respiratorias.
  • Comprobar si el paciente tiene otra enfermedad con los síntomas parecidos a los del asma.
  • Una radiografía de tórax o un electrocardiograma (ECG).

  • ¿QUIENES CORREN EL RIESGO DE SUFRIR ASMA?
El asma afecta a personas de todas las edades, pero por lo general comienzan en la infancia. En Estados Unidos hay más de 25 millones de personas con asma comprobada, de estas personas, cerca de 7 millones son niños. 
Los niños pequeños que tienen a menudo sibilancias e infecciones respiratorias (junto con otros factores de riesgo) tienen más probabilidades de presentar un asma que dure hasta después de los 6 años. Los otros factores de riesgo son sufrir alergias, eccema (una enfermedad alérgica de la piel) o que el padre o la madre tengan asma.